domingo, 27 de enero de 2013

Pololos de la década de 1860

Cómo muchas veces he comentado a la gente que me conoce, para hacer bien un traje histórico hay que empezar siempre de dentro hacia fuera, no al revés, porque hay muchos detalles que no se ven, pero que son los que le dan una forma determinada al vestido. Por ejemplo, si hacemos primero una falda de miriñaque, y después el miriñaque, cabe la posibilidad de que no sirva, o si hacemos un vestido sin las medidas del corsé, luego nos sobre por todas partes...

Estos son ejemplos extremos, pero posibles, ya que muchas veces las prisas hacen que olvidemos determinadas prendas en pro del vestido, y pasa lo que pasa. Si, llevan tiempo y dinero, no vamos a negarlo, pero a pesar de necesitar elementos nuevos para cada época diferente, siempre se pueden usar para todos los modelos de la misma. Es decir, si tratamos de reproducir un atuendo eduardiano, tendremos que hacer un único corsé, una única enagua, una única camisola, unos únicos pololos, y un único cubrecorsé, pero vestidos podremos hacer los que queramos, porque el trabajo de la ropa interior nos puede servir para la gran mayoría.

Si, es un trabajo minucioso que nunca se llega a ver, pero esa no debe ser razón para no hacerlo, porque la ropa interior histórica es aún más espectacular de lo que pueden ser los vestidos.

¡Y todo esto ha venido porque quería enseñaros mis pololos nuevos! XD

Bien, pues aquí los tenéis, he seguido patrones históricos americanos para realizarlos, pero me he concedido un par de anacronismos el primero porque aún no me siento "preparada", y el segundo por tiempo, ya que, al igual que en el caso de la enagua de pudor, estos pololos son más una prueba que otra cosa.

El primer anacronismo es el tiro, debería ser muchisimo más bajo, casi hasta las rodillas, pero no me veo capaz, primero tengo que acostumbrarme a llevar algo así XD; por lo que, de momento, serán un poco menos históricos.

El segundo anacronismo se repite, en vez de bordar el detalle del bajo le he colocado un entredós.

Bien, en cuanto a materiales me repite, batista de algodón en blanco, de la más agradecida para estos menesteres ^^.

Y aquí tenéis los pololos (si con abertura en el tiro, es necesaria si quieres ir al baño, creedme)


Y un detalle del bajo


domingo, 20 de enero de 2013

Encaje de Bolillos


Cuando vuelves la vista atrás y recuerdas la infancia siempre hay algunos recuerdos más marcados que otros, imágenes vívidas que te trasladan a otro tiempo y siempre te dejan con una sonrisa en la boca.

Yo me recuerdo siempre en el parque de la Colonia, jugando con el resto de los niños pero parándome siempre, una y otra vez en el mismo lugar, quieta, fascinada por esas señoras mayores que se dedicaban a mover palitos de un lado a otro, dando como resultado preciosas puntillas. Ya en aquellos momentos pensaba que, de mayor, quería ser como ellas pero, la vida nunca suele terminar desarrollándose como los sueños de un niño desean.

¿O no?, porque por uno de esos quiebros inesperados del destino me vi plantada hace cosa de un año y poco frente a un grupo de bolilleras, entre las cuales ¡había una profesora! ,¡y en mi propio pueblo!. Así que no lo pensé dos veces y me lancé de cabeza a aprender; y como suponía no sólo me gusta, me encanta y tiene un plus importante, ahora puedo hacerme mis propias puntillas con picados históricos para mi indumentaria histórica.

Obviamente estoy empezando, y aún me queda muchísimo camino por delante, un camino que sé que voy a disfrutar y además, ya estoy empezando a hacer cosas un poco más elaboradas, como este gato hecho con la técnica Cantú. Dentro de poco, igual hasta os puedo enseñar alguna puntilla.



sábado, 12 de enero de 2013

¡Que vienen los reyes!

Bueno, pues ya han pasado las fiestas y nuevamente nos encontramos sumidos en la rutina, disfrutando de las pequeñas cosas y sobre todo, el tiempo, que estas fiestas se llevan sin que lo notes siquiera.

Pero, además de un par de kilos de más que espero se vayan pronto, estas fiestas han hecho que aumente también mi pequeña biblioteca de moda de la que tan orgullosa estoy.

El primero que llegó fue el tercer volúmen de los libros de Janet Arnold, que hace tiempo quería, el "Patterns of Fashion 1560- 1620". Poco nuevo se puede decir de este libro, sólo que fue abrirlo y ¡ya entraban ganas de coger la aguja!. Además los reyes se han portado y me han traído el "Patters of Fashion 4. 1540-1660", perfecto complemento del anterior, lo que da aún más ganas XD.




Otro libro interesante ha venido de manos de la Editorial Maxtor, que tantas joyas nos reedita, y se trata de un pequeño libro publicado inicialmente en París en 1606 (creo que sus magestades me están enviando una indirecta, ¿No os parece?), "Encajes y Bordados del Renacimiento", texto poco, bueno, casi nada, pero lo más interesanete del libro es que está plagado de patrones, y lo más importante para mi, ¡unas 40 hojas de picados para bolillos!, que una vez pase a algo entendible os aseguro que usaré ^^




Y una pequeña joyita que conocí hace poco y me regalé a mi misma por mera curiosidad "Fashion in the time of Jane Austen" de Sarah-Jane Downing y editado por Shire Library. Son apenas 56 páginas de libro, pero 56 páginas que me han sorprendido gratamente, además de estar a color, cosa que se agradece, se trata de un pequeño estudio de la moda de la época, que no suele abundar en estos libros, no sé porqué pero es bastante complicado encontrar libros de esta época. Así que, se queda en pendientes para leerlo muy detenidamente cogiendo apuntes.



Por último os voy a hablar del que, para mi, ha sido el mayor descubrimiento, lo leí reseñado en la página de una recreadora americana pero, tampoco es que dijera mucho de él pero, aún así, decidí arriesgarme, y ha merecido la pena. Se trata de " English Women's Clothing in the Nineteenth Century" de C. Willet Cunnington y editado por la editrorial Dover. Lo malo, que es en blanco y negro, no le encuentro más XD. Se trata de un estudio, en profundidad, de la moda inglesa, hablando de ropa interior, telas, colores, estilos y peinados de moda, sombreros, decoraciones... ¡todo!, y además adecuadamente ilustrado. Una verdadera joya vamos ^^.



Y esto es todo, como habréis visto me he quedado más que contenta, y mi biblioteca tiene ahora este aspecto:





Faltan todos los lioros de Maxtor que tengo en otro sitio y me da, que los patrones poco a poco van a desaparecer XDD

jueves, 3 de enero de 2013

Enagua de pudor de la década de 1860

Bueno, con el nuevo año vamos a comenzar con la primera entrada de indumentaria propiamente dicha. Hasta ahora me he centrado en los libros, otra de mis grandes pasiones, pero hoy quiero enseñaros una de mis últimas "obras" finalizadas.

Se trata de una enagua de pudor de la década de 1860 hecha completamente en batista. Al principio, la ropa interior empecé a hacerla en algodón pero poco a poco este material me ha ido gustando más y más; la caída es completamente diferente, no es tan duro, y tiene una delicadeza que el algodón no tiene, cosa que prendas tan detallistas como la ropa interior del siglo XIX agradecen y mucho.

En cuanto a la factura hay que decir que es bien sencilla, un rectángulo de 1,50 metros de ancho por 1,10 de largo, y del fruncido se encarga la propia cinta de la cintura. He tratado de seguir en la medida de lo posible el proceso que se seguiría en el siglo XIX pero, por cuestión de tiempo el único "atajo" que me he permitido ha sido sustituir el bordado del bajo por una tira de entredós de batista bordado que, la verdad, queda muy aparente; y, en definitiva, siendo como es mi primera enagua de pudor la veo más cómo un experimento, y prefiero bordar la próxima, en la que ya sabré todos los trucos.

Aquí os dejo una foto de ella



Y un par de detalles de los pliegues del bajo.